Desde hace más de casi cinco meses, trabajadores del frigorífico Euro de Villa Gobernador Gálvez viven una situación desesperante. La empresa dejó de funcionar sin dar ningún tipo de respuestas a los empleados, quienes hace meses que no perciben sus salarios, además de producirse varios despidos.
Ante esto, unas quince familias se encuentran viviendo en la planta, ya que no pudieron seguir afrontando los costos de alquiler. A otros les cortaron la electricidad de sus viviendas por falta de pago. Y para subsistir realizan changas o ventas de distintos productos comestibles.
Mientras tanto, este miércoles a partir de las 19 se realizará una comida solidaria en la puerta del frigorífico, donde se invita a los ciudadanos a asistir y colaborar.
En diálogo con Conclusión, Cristian, uno de los trabajadores de Euro, quien llevaba siete años en la empresa, describió que “la situación es complicada”. “Estamos bien gracias a la ayuda de la gente, tanto del sindicato nuestro como de los gremios amigos”, agregó.
Las familias damnificadas intentan subsistir a partir de la venta de tortas asadas, bizcochuelos o pasta frola; otros tienen “alguna changuita”. La gente, también, los ayuda con mercadería o transferencias de dinero. “El argentino es solidario”, agradece Cristian.
“Hay varios compañeros que no pudieron pagar más el alquiler. En mi caso me cortaron la luz. Otros no tienen para comer, así que comemos todos juntos acá. La llevamos como podemos”, reconoce el hombre.
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A su vez, comentó que también reciben colaboración de la Municipalidad de Villa Gobernador Gálvez: “No nos cortaron la luz y el agua por lo menos y nos donaron algo de mercadería. Además nos dejaron hacer un festival en el Anfiteatro”.
Los dueños… bien, gracias
Los propietarios de Euro forman parte de un grupo inversor de Buenos Aires, liderado por Guillermo Salimei, que primero se asoció a los antiguos dueños, la familia Lequio, para luego quedarse con la tripería. La nueva administración abrió un plan de retiros voluntarios, produjo despidos y achicó la planta de operarios.
Todo esto en un contexto de crisis económica y apertura importadora, que debilitó fuertemente a la industria argentina, afectando el empleo y la continuidad de las actividades.
En cuanto a los titulares de Euro, Cristian se limitó a decir: “De los dueños…, bien gracias. No supimos más nada, se contactaron una sola vez, dijeron que iban a ver si podían reabrir, pero se volvieron a borrar”.
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Aunque adelantó que hay una persona interesada en hacerse cargo de la empresa, que ya fue a visitar el lugar. “Está todo impecable, como desde el primer día, se encuentra todo en orden para que volvamos a trabajar”, destacó Cristian.
Y siguió: “Otras personas se habrían llevado las máquinas, nosotros no. Porque de qué nos sirve llevarnos una mesa, una balanza, una cámara frigorífica. Lo vendemos y mañana volvemos a tener hambre. Preferimos que vengan dueños nuevos y trabajar para ganarnos nuestra plata, sin pedirle nada a nadie”.
“Me cansé de tirar curriculums, pero no me llaman, no hay laburo. Y si te toman te pagan 400 mil pesos al mes. No haces nada con eso. Acá ganábamos bien, teníamos vacaciones, aguinaldo. Solamente queremos volver a eso, a nuestra vida normal”, completó el trabajador.
Para quienes deseen colaborar, el alias del grupo de trabajadores es euro-2026.

