El futuro inmediato del Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino continúa discutiéndose en un escenario marcado de conflicto. El Colegio de Arquitectura y Urbanismo (CAUPSF D2) manifestó su rechazo ante el anuncio de un nuevo plan de obras que desestima el proyecto original ganador realizado hace siete años.
Ante el avance de la Municipalidad con un plan de remodelación privado, los arquitectos expresaron su preocupación por esta nueva iniciativa y sentaron postura: apoyo al proyecto ganador del Concurso Nacional de 2017.
El eje del conflicto radica en la continuidad jurídica de un proceso que ya contaba con un contrato ratificado por decreto y una licitación en marcha, la cual fue frenada en 2020 por la gestión provincial anterior. La iniciativa oficial, diseñada por un estudio de jóvenes arquitectos cordobeses, contemplaba una ampliación de 3.800 m² bajo estándares internacionales.
En contraste, la propuesta que ahora impulsa la Municipalidad reduciría la superficie a unos 1.500 m², enfocándose principalmente en áreas de reserva y depósito, pero dejando fuera salas de exposición de gran escala y espacios educativos esenciales.
Te puede interesar:
¿Cuáles son las empresas e instituciones que aportan U$S2,2 millones para renovar el museo Castagnino?
Para llevar más claridad sobre este tema, en diálogo con Conclusión, Edy Bagnasco, ex presidente del Colegio de Arquitectos, manifestó que «es una serie de hechos que venimos haciendo, estamos preocupados por el curso que ha tomado el tema del Museo Castañino, que tiene un concurso realizado, los premios otorgados y cobrados».
«Ahora nos enteramos que a la Municipalidad no le cierra esa situación y está convocando con un nuevo proyecto a realizar la obra. Nosotros pensamos que es un gran error, porque el tema se puede resolver amigablemente. Si se buscan los interlocutores apropiados, se puede resolver el tema en buena condición», añadió.
«Realizar mal un proyecto de un museo que tiene estándares internacionales puede ser que para tres o cuatro meses te sirva, pero para el futuro y el desarrollo que tienen los museos no sirve para el largo plazo y para el mediano plazo. Con lo cual es muy importante el carácter que va a tomar este concurso», indicó.
«Es muy importante que se realice, porque el jurado y los asesores que armaron las bases y que eligieron el premio están interiorizados de cómo es el tema de los museos y que se cumplan los estándares que hay que cumplir y que se cumpla el programa que fue llamado al concurso», reforzó.
«Empezar de nuevo nos parece un gasto, un esfuerzo innecesario, que no tiene ningún sentido y es algo que se puede resolver si dejamos de lado egos personales de ambas partes que están polemizando por este tema y se sienta una mesa más neutral, más negociadora a resolver este tema», apuntó sobre la nueva propuesta municipal.
«Una parte es por los egos, porque nadie quiere dar su brazo a torcer, y en realidad la política ha tomado un curso en ese sentido bastante malo y acá lo principal es el museo, lo demás es secundario y secundario que quién se queda con el rédito de haberlo hecho», amplió.
«Lo concreto es que el museo esté, se usen los recursos adecuadamente. La ciudadanía se convoca alrededor de este tema y el museo se realiza porque el concurso está hecho, está pagado a los premios y no tiene sentido rehacer todo nuevamente», insistió.
«Lo que le pedimos al intendente es abrir un poco el juego, buscar otros interlocutores si el tema está empantanado y resolver el tema a favor de la ciudadanía, a favor de Rosario, porque el concurso está hecho y está pagado. Lo demás tiene solución, achicar el presupuesto, modificar el programa con el acuerdo de los comitentes, con el acuerdo del museo, eso se puede resolver», manifestó.
«Lo que no se puede resolver es llamar a otro concurso, empezar todo de nuevo y a la vez que ese concurso no cumpla los estándares internacionales que tienen los museos», subrayó.
Al ser consultado sobre cuáles son las obras a realizar en el Castagnino, señaló que «hace muchos años que no se hace nada. Todo el depósito de obras de arte no da más, no puede más, no tiene aire acondicionado, no tiene un bar de recepción. El concurso contemplaba todo eso. El jurado trabajó armando ese programa para concursarlo, con lo cual es un desperdicio empezar de nuevo».
«Yo vi un proyecto que apareció en internet, el cual no cumple los estándares internacionales, tiene problemas de higrométrico porque un techo verde en un museo lo van a rechazar, y si el museo no califica, no va a poder entrar en los concursos internacionales para exponer obras, que es muy importante para la ciudad», advirtió sobre el nuevo modelo que circuló.
Te puede interesar:
Conflicto por el futuro del Museo Castagnino: el Colegio de Arquitectos rechaza el nuevo plan municipal
«Hay que propiciar que se haga la obra y que sea masiva la asistencia, no discutir quién tiene razón en un proyecto u otro cuando el proyecto ya está hecho, ¿no?», recordó.
«¿De dónde apareció otro proyecto? ¿Quién lo hizo? ¿Lo hizo gratis? ¿Lo contrató la universidad? ¿Quién lo hizo? Nosotros sabemos quién lo hizo, sabemos que el proyecto no es adecuado, que está hecho a las apuradas, que no se contempló el programa que tenía. Y a la vez, nos parece que es inadecuado, porque habiendo un concurso inadecuado desde el punto de vista profesional, pasarle por encima a un concurso público es totalmente, por lo menos, antiético», enfatizó.

