Con una población que no supera los 900 habitantes, La Ciudad del Vaticano cuenta con su propia selección “nacional”, conformada por empleados y miembros del clero e integra la lista de Estados soberanos que no forman parte de la FIFA.
El debut internacional del combinado vaticano se produjo el 22 de noviembre de 1994, cuando igualó 0-0 frente a San Marino en la ciudad de Roma. Los partidos como local se disputan en la cancha Cardinale F. Spellman, perteneciente al Oratorio di San Pietro, un microestado, con apenas 0,44 km² de superficie.
El Vaticano también posee su propia liga de fútbol que se fundó oficialmente en 1972: el Campionato della Città del Vaticano bajo el nombre de Coppa Amicizia, cuya traducción al castellano es ‘Copa Amistad’. El primer campeonato se jugó con siete combinados compuestos por sacerdotes y trabajadores de los distintos departamentos estatales.
Con el tiempo, la Asociación de fútbol del Vaticano (Federazione Vaticanese Giuoco Calcio) fue haciendo crecer la liga al punto de que en la actualidad son ocho los clubes amateurs activos y hay alrededor de 250 personas afiliadas. Además, desde 1985 se juega una Copa (Coppa Sergio Valci) y desde 2007 la Supercopa Vaticana, conformando así los tres torneos anuales. Por otro lado, el Vaticano cuenta con selección masculina y femenina (esta última nació en 2019 de la mano del Papa Francisco). Ambas son dirigidas por Gianfranco Guadagnoli y están compuestas por empleados (y familiares) de la Santa Sede.
Integrado por trabajadores de distintas áreas de la Santa Sede, los ocho equipos que compiten en el torneo son: Museos Vaticanos, Guardia Suiza, DirTel Team, Universidad Pontificia Lateranense, Archivo Secreto, Dirseco, Fortitudo 2007, Rappresentativa OPBG.

