La Confederación General del Trabajo interpretó en el documento que se leyó en la Plaza de Mayo que el cambio del debate para el 10 de febrero en el Senado de la Nación fue“un primer paso indispensable hacia una discusión técnicamente seria y políticamente responsable del tema, que permita involucrar la opinión de todos los actores fundamentales, sobre todo empleadores y trabajadores”.
“Las masivas y contundentes movilizaciones llevadas a cabo en el día de la fecha, convocadas por nuestras organizaciones gremiales ‘En Defensa del Trabajo y la Dignidad, tanto en Plaza de Mayo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como así también en las distintas ciudades del país, pusieron de manifiesto el rechazo contundente hacia esa iniciativa de parte de las y los trabajadores argentinos”, destacó el Consejo Directivo de la central.
El cosecretario general de la central de Azopardo, Jorge Sola sostuvo que el proyecto de reforma laboral tiene “más de 50 años” y que también había sido impulsado por “los milicos” en los ‘70 y volvió “recargado en los ’90”, para terminar “en 2001”.
En el inicio, el sindicalista dijo:“Es un enorme orgullo ver esta plaza llena. El primer saludo es para las queridas Madres de Plaza de Mayo que han venido. Ocupamos su lugar este jueves”.
El también secretario general del Sindicato del Seguro definió la reforma como un avance regresivo y afirmó que se trata de “un ataque directamente a la libertad que este gobierno tanto defiende. Un ataque al único patrimonio que tiene el ser humano que es la fuerza del trabajo. Es un ataque a la dignidad de generar el trabajo con las manos día a día”.
Otro de las contradicciones que le endilgó al gobierno Sola, llegó en tono crítico «el Gobierno abusa de la palabra libertad para buscar en realidad el cercenamiento de derechos y la imposición de “más cadenas para los trabajadores y trabajadoras”. y agregó que «el empleo no surge de una relación laboral sino de la actividad productiva».
No hay libertad si no hay justicia social
En el mismo sentido señaló que el actual modelo económico «destruye el tejido social con la apertura indiscriminada de importaciones» que afecta a las pymes y provoca que “cierra una empresa por hora y más de 400 trabajadores son despedidos todos los meses”.
Según el líder sindical, “los ideólogos hoy están armando este proyecto de reforma laboral que además no es el único porque primero quieren reformar los tributos para que los sectores más concentrados sean aún más ricos”–
«Ahora dicen que vienen empoderados por el voto popular, pero el voto popular no es para sacar derechos. Queremos más trabajo, más dignidad y más salario. Nos vamos a oponer a cada uno de los puntos de la Reforma Laboral. Quieren crear un Fondo de Despidos Laborales para que despedir sea gratis», apuntó Sola.
«La Reforma Tributaria es para que lo más ricos sean más ricos. Y por último, para poder reprimir, quieren reformar penalmente la ley. Efectivamente estas tres fases son las que vienen a imponer. El contrato social quieren romper, ya no les interesa que los trabajadores formes parte del diálogo. Pero no hay libertad si no hay Justicia Social», agregó.
«Quieren crear un fondo de despidos laborales para que despedir sea gratis. Vinieron a generar trabajo, no a facilitar despedir gente y ese despido lo quieren hacer con la plata de los aportes de los jubilados para que despedir sea gratis”. Asimismo, el líder gremial, alertó sobre la derogación de multas que fomenta el empleo en negro y el ataque al derecho constitucional de huelga.
Cerca del final de su intervención, el referente de la central obrera advirtió: “Este es el primer paso de nuestro plan de lucha. Sigan sin escucharnos y se encontrarán con la profundización de este plan de lucha. Terminaremos con un paro nacional en todo el país”. Al tiempo que reprochó que la reforma laboral busque “limitar el poder gremial”, en clara alusión a la legislación que impulsa el Gobierno que pretende cercenar el derecho a la protesta de los sindicatos.

