En el inicio del debate en la Cámara alta el secretario de Trabajo de la Nación Julio Cordero, aclaró algunos puntos de la reforma laboral y defendió la iniciativa del gobierno nacional, no sin antes reconocer que el marco normativo establece que la nueva ley «no será de aplicación retroactiva».
El proyecto de ley impulsado por la administración de Javier Milei, es una de las medidas más controversiales y resistidas del por la oposición que se viene expidiendo en forma negativa sobre la misma, ya que entiende que se trata de «una regresión» del corpus jurídico que tutela los derecho e intereses de los trabajadores.
El oficialismo del Senado comenzó una ronda de especialista invitados para que expongan sobre la reforma laboral en una reunión informativa que se desarrolló frente al plenario de comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda del Senado.
También se manifestó sobre el funcionamiento del sistema de contratación vigente:«Para que haya una persona trabajando, alguien tiene que contratarla. La imposición no forma parte de la libertad de la contratación; y la libertad de la contratación tiene que tener reglas claras, reglas que permitan que haya un fomento y no un estancamiento», aseveró.
“En este contexto se entendió que, si bien las normas laborales estaban enmarcadas en un ámbito de formalidad teórica, su aplicación en la práctica resultaba inoficiosa en muchos casos y requería de distintos elementos que propendieran a esta modernización que se remitió luego de un análisis muy profundo de los artículos de las normas a las cuales se hace alusión”, planteó.
Según Cordero: “Uno de los principales aspectos que se tuvo en cuenta fue la visión de las PyMES que son las más generadoras de empleo en el país y las necesidades que se fueron recabando en cada uno de los aspectos, en lo que tiene que ver con la conflictividad, en la litigiosidad, como en la cantidad de cargas adjuntas al trabajo que llevaban a que esto estuviera estancado desde hace tiempo”.
En otro momento, el secretario de Trabajo destacó en que esta iniciativa tiene un objeto específico: la creación de empleo formal y genuino.
“Se hizo un trabajo muy fructífero, porque se hicieron tareas dentro del Consejo de Mayo donde se desarrollaron reuniones técnicas que permitieron el análisis con la participación de distintos actores sociales, de los cuestionamientos que se daban tanto de un lado y del otro, se analizaron las consideraciones que llevaban algunas características que hacían judicializable una relación que tenía que ser mucho más clara y accesible”, contó.
Así, manifestó que “se determinaron distintos estatutos en cuanto a que había temas de derechos individuales, colectivos, de cargas adicionales, de asociaciones sindicales, de determinados desarrollos que se producían en estos ámbitos, temas que había que solucionar de manera inmediata”.
El senador Mariano Recalde, le hizo duras críticas al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno: “Todas a favor del empleador, del empresario, no hay equilibrio en esta ley. Es un ensañamiento contra los trabajadores, es maldad, es revanchismo patronal”.
El legislador consideró además que “una ley laboral nunca generó empleos, nunca una ley laboral que reduzca derechos generó puestos de trabajo», y advirtió: “El empleo no está estancado, está en caída, están cerrando empresas. Según ARCA desde que Javier Milei es presidente cerraron 22.000 empresas”.
Cordero aclaró que “la ley va a aplicar a los nuevos trabajos… las normas no son de aplicación retroactiva, salvo que lo diga expresamente. Hay algunos institutos que son de aplicación retroactiva y por eso hay juicios pendientes”.
Para Cordero, «este proyecto de ley que se remite hoy es un proyecto que resulta extremadamente equilibrado, fue analizado durante mucho tiempo y se realizó con el trabajo principal de pedido de la ministra Sandra Pettovello de que se conservaran los derechos esenciales de los trabajadores y esto es lo que se hizo. Este proyecto de ley conserva los derechos esenciales de los trabajadores”, precisó.
Así, sumó: “Se buscó una reducción significativa de los costos adicionales que llevan a una informalidad en el mundo del trabajo y hemos trabajado mucho para que esa informalidad vaya siendo de una manera dinámica trasladada a la formalidad, es decir, tenemos que lograr y lo que buscamos es que haya una transición de la informalidad a la formalidad. Esto lo piden los organismos internacionales y es lo que proponemos en el proyecto”.
Al cierre, consideró que “nos enfrentamos a un momento histórico en la Argentina que tiene un verdadero problema de empleo que tenemos el deber de solucionar. No podemos mirar para otro lado ni seguir teniendo solo diálogos que no lleven a resultados. Este gobierno busca que las soluciones lleguen al mundo laboral”.
“Lo que se busca con este proyecto es que haya elementos de confianza entre las partes. No es un trabajo aislado, es un trabajo técnico y desarrollado donde participaron diferentes ministerios y actores, para avanzar hacia un esquema que permitiera la presentación de un proyecto claro y conciso para que lleve a dar certeza a las relaciones laborales y a terminar con los equívocos que derivan a realizar reclamos judiciales y generaban incertidumbre y, en la práctica, que no haya trabajo en el país”, explayó.
“Estamos en un momento decisivo, este proyecto de ley es esencial para el país porque estamos en un punto donde la Argentina está despegando hacia una actividad económica que puede resultar formidable y necesita estos instrumentos claros para dar algo tan importante como el derecho al trabajo que las personas necesitan. Está pensado para las PyMES, para los jóvenes que quieren entrar al mundo laboral y para beneficio de todos. Eso va a permitir dar producción, trabajo y creación humana a toda la sociedad”, concluyó.

