El Municipio de Presidencia Roque Sáenz Peña alcanzó este miércoles un hito histórico en materia de seguridad urbana con la instalación de la cámara de monitoreo número 1.000, en la intersección de calles 51 y 0000, en un sector estratégico del Parque Lineal.
Bruno Cipolini indicó que el sistema de monitoreo y videovigilancia municipal, sustentado con fibra óptica propia y un centro de monitoreo modernizado, se convirtió en una de las herramientas más importantes para brindar mayor tranquilidad a los vecinos.
“Para una ciudad de las dimensiones de Sáenz Peña, llegar a las 1.000 cámaras es un número muy significativo. Es una herramienta que ha superado todos los debates y que ha dado resultados concretos, tanto en la prevención como en el esclarecimiento de hechos delictivos”, señaló el intendente municipal.
Luego recordó que años atrás existía un fuerte nivel de preocupación social en materia de seguridad y que, si bien los hechos delictivos continúan ocurriendo como en cualquier punto del país, se logró avanzar en distintas líneas de trabajo. Entre ellas mencionó el reclamo histórico por más recursos humanos y materiales para la policía, mejoras en el complejo penitenciario y la creación de nuevas fiscalías, algunos de los cuales comenzaron a concretarse con el actual gobierno provincial.
No obstante, subrayó que el centro de monitoreo municipal fue la herramienta que mayor impacto tuvo en la sensación de seguridad de la comunidad. “Hoy podemos decir que esta política pública fue transformadora para la ciudad”, afirmó.
El sistema de cámaras se complementa con el programa de alarmas vecinales, que también fue evolucionando con el tiempo. Inicialmente basado en alertas sonoras y comunicación entre vecinos, hoy se encuentra integrado al centro de monitoreo, fortaleciendo la respuesta ante situaciones sospechosas y emergencias, en coordinación con la Policía.
Además, el intendente resaltó la mejora en el trabajo conjunto con las fuerzas de seguridad y el respaldo provincial, destacando la reapertura de la Escuela de Policía, el aumento del personal y la posibilidad de contar con presencia policial dentro del propio centro de monitoreo, lo que fortalece la respuesta inmediata.
Respecto al cuidado de las cámaras, indicó que su propia instalación contribuye a la protección, aunque reconoció que uno de los desafíos es seguir ampliando el recurso humano necesario para monitorear la creciente cantidad de dispositivos.
Finalmente, remarcó que toda la inversión realizada en el sistema de videovigilancia fue financiada con recursos propios del municipio, sin aportes de programas nacionales o provinciales, y reafirmó el compromiso de continuar expandiendo el monitoreo a todos los barrios de la ciudad.

