Un intendente santafesino de la ciudad de Venado Tuerto, que responde al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro es el flamante titular de la UCR, se trata de Leonel Chiarella, de 36 años, el presidente más joven en los 134 años de existencia del partido, destronando a Gabriel Oddone, que asumió en 1942 con 41 años de edad.
Este giro indica una renovación en el liderazgo de una fuerza política que en los últimos tiempos transitó una fuertes crisis, especialmente en el ámbito legislativo, con rupturas internas y fuga de legisladores hacia las filas de La Libertad Avanza (LLA).
Con más de 100 delegados de todo el país, en el que participaron figuras como el ahora exjefe del radicalismo, Martín Lousteau, y el exgobernador de Jujuy, Gerardo Morales, también con pasado en la jefatura radical, se nombró al intendente de Venado Tuerto como nuevo titular del centenario partido.
El gobernador de Santa Fe Maximiliamo Pullaro, se mantuvo firme en la rueda de prensa de la que participó Conclusión, al asegurar que el resultado de la elección se produjo a propuesta «del plenario de delegados» y agregó que se sentía «contento» porque «es un intendente de los mejores que tenemos en la provincia de Santa Fe».
El mandatario explicó que era el jefe comunal de «una de las ciudades más importantes, con 110 mil habitantes, y que revalidó su mandato con el 83% de los votos» y «representa al poder territorial que tiene la Unión Cívica Radical».
«Hay casi 500 intendentes que tenemos en la República Argentina -afirmó el gobernador de la invencible- y acotó que la UCR contaba además con «cinco gobernadores, los concejales, los legisladores, que defienden todos los días principios y valores, pero que fundamentalmente estamos encima para resolver cada uno de los problemas que hay en nuestras ciudades, que hay en nuestras provincias y que hay en la República Argentina».
Para Pullaro el «venadense «representa todo lo que el radicalismo tiene para dar a nuestra sociedad, pero fundamentalmente muestra una mirada de futuro. Vamos a trabajar, primero para escuchar, para contener a todos los radicales, y estudiar las estrategias provinciales que nos pueda ir bien, porque donde gobierna un radical, como lo decía Leo, hay obra pública, hay honestidad, hay transparencia, hay equilibrio fiscal y ese es el desafío».
Por último, Maximiliano Pullaro, señaló que «el radicalismo se va a convertir en una alternativa de poder, vamos a trabajar mucho, vamos a ir a cada provincia, vamos a ir a cada ciudad para mostrarle a los argentinos lo que somos capaces de hacer, que los problemas los enfrentamos, le ponemos el cuerpo y los resolvemos».

