La Dirección General de Investigaciones detuvo este martes a dos efectivos policiales en el marco de una causa por “supuestas exacciones ilegales”, con intervención de la Fiscalía N.º 14.
La denuncia fue presentada por L. N. B. (38), quien informó que el 2 de diciembre, cerca de la medianoche, su motocicleta —conducida por un amigo, C. J. C.— fue interceptada por un móvil policial en la colectora de la Ruta 11. Según el relato, los agentes amenazaron con secuestrar el vehículo por faltas menores y ofrecieron “arreglar” la situación mediante un pago de $10.000, brindando un CBU para la transferencia. Tras enviar el comprobante, permitieron al conductor continuar sin labrar acta ni realizar procedimiento alguno.
Días después, el testigo reconoció a uno de los efectivos en noticias vinculadas a hechos similares, por lo que se formalizó la denuncia.
Tras el análisis del GPS policial, se ordenó la aprehensión de dos empleados: N. G. y M. G. Este último ya estaba detenido por una causa con el mismo modus operandi. A N. G. se le secuestró un teléfono celular de interés investigativo.
Ambos fueron examinados en Medicina Legal, registrados en Antecedentes Personales y alojados en la Cría. Puerto Vilelas. Las diligencias continúan.

