Organizaciones ambientales, sociales y políticas realizarán el lunes 8 de diciembre una travesía náutica entre Victoria y Rosario para visibilizar los riesgos ecológicos y de soberanía que implicaría el proyecto de profundización a 44 pies de la vía navegable y su entrega a manos privadas. La jornada finalizará con una radio abierta y un festival cultural en la Rambla Catalunya. Las embarcaciones partirán de la ciudad entrerriana a partir de las 9 y arribarán a nuestra ciudad a las 17 horas.
Según los organizadores, la acción busca alertar sobre los impactos ambientales y la pérdida de soberanía que implicaría profundizar la vía navegable a 44 pies y privatizar su administración.
El itinerario contempla tres momentos principales: a las 9 de la mañana, zarparán las embarcaciones a motor desde Victoria; luego, a la 13 horas, se sumarán los kayaks desde la Isla de los Mástiles; finalmente, a las 17 horas, los participantes arribarán a la Rambla Catalunya. Allí, además de la radio abierta, se desarrollará un festival cultural que pretende reforzar el mensaje de que el río es patrimonio común.
Por otro lado, el manifiesto que acompaña la convocatoria advierte que el proyecto de dragado carece de estudios de impacto ambiental y de evaluaciones hidrológicas, y no contempla mecanismos de participación genuina para las comunidades ribereñas.
En consecuencia, los ambientalistas sostienen que la profundización favorecería a grandes buques de ultramar y corporaciones agroexportadoras, provocando la destrucción de humedales, pérdida de biodiversidad y daños irreversibles en territorios habitados por pueblos originarios y familias locales.
Asimismo, la reprivatización de la vía navegable constituye, según los organizadores, una cesión estratégica grave. Luciano Orellano, del Foro por la Recuperación del Paraná, remarcó que “el río no se vende”, al tiempo que destacó la ausencia de una flota nacional y de control estatal efectivo sobre los puertos.Además, la urgencia de esta acción está vinculada al rápido avance de la licitación para la vía navegable por parte del Gobierno nacional y la Bolsa de Comercio de Rosario, prevista para mayo.
Además, expertos y referentes locales explicaron que el dragado sistemático de las últimas décadas ha provocado acumulación de sedimentos que afectan la ganadería, la pesca y los humedales, mientras que la profundización a 44 pies genera un “efecto canaleta” perjudicial para la reproducción de especies.Organizaciones como El Paraná No Se Toca, Multisectorial Humedales y Protegiendo Nuestros Árboles Rosario subrayaron que la obra, además de un riesgo ecológico, representa un problema de soberanía y gestión territorial.
Además, representantes de sindicatos, la academia y cooperativas coincidieron en la necesidad de recuperar la navegación nacional, democratizar el transporte fluvial y fomentar la participación ciudadana en la gestión del río.
Los ambientalistas destacaron que la travesía del lunes 8 de diciembre no solo funcionará como protesta, sino también como instancia de reflexión sobre un modelo de desarrollo que integre la preservación ambiental, la economía local y la soberanía nacional.

