Con una mala racha a cuestas y una urgencia de demostrar en su casa ante su gente, Newell’s venció con autoridad por 2 a 0 a un temeroso Atlético Tucumán y se aseguró un envión anímico para afrontar el que es el partido más importante de lo que queda del semestre.
Los primeros minutos del rojinegro en cancha fueron catastróficos. Errores groseros de Alejo Montero (hasta en 4 ocasiones) y Luciano Lollo le dieron la chance en varias a oportunidades a Atlético Tucumán de acercarse con peligro claro al arco de Espínola, que debió responder en al menos dos remates peligrosos.
La ‘Lepra’ tardó por lo menos 15 minutos en acomodarse y exhibir algún atisbo de juego colectivo, y todo el peligro que generó en la primera parte pasó inevitablemente por los pies de Éver Banega.
La más clara fue tras un pase en profundidad perfecto del 5, que Franco Orozco recibió por izquierda y luego centró bajo para la llegada de Josué Colman, que con un buen remate obligó a la salvada de Matías Mansilla.
A Newell’s le costaba llegar al arco rival y a Atlético le bastaba con muy poco para generar más peligro, pero a medida que el local fue teniendo más la pelota, la visita adoptó una postura más conservadora, agazapado y esperando el error.
Allí aparecerían algunas jugadas interesantes de Colman, quien al situarse como enganche mostró buenos controles y una buena conexión con sus compañeros, principalmente en algunos destellos con Gonzalo Maroni y Orozco. Sin embargo, cuando tuvo una clarísima a los 33′ tras un pase del 20, se durmió y dejó que el defensor llegara a taparle el tiro.
Quien nunca apareció en la ecuación fue Genaro Rossi, incómodo por la marca de los defensores y sin poder imponerse como opción en el área, sin poder aprovechar tampoco las que sí le llegaron.
Con el correr de los minutos, la postura defensiva del ‘Decano’ y el mayor protagonismo de Colman y Orozco en el ataque le dieron a Newell’s nuevas chances que no pudo aprovechar.
Para la segunda mitad, el ‘Ogro’ movió piezas y le dio ingreso a Darío Benedetto y Martín Fernández en lugar de Orozco y Luca Reggiardo.
Los roles de cada equipo no se trastocarían de lo mostrado en la primera parte, pero el cambio de esquema con dos delanteros de área no terminó por asentarse bien y en un comienzo le sacó profundidad al ataque rojinegro.
Esto tampoco se revertiría de inmediato con los ingresos de Facundo Guch y Giovanni Chiaverano en lugar de Colman y Rossi, pero la pasividad del equipo tucumano le dio margen a la ‘Lepra’ para meter a su rival en su arco en el tiempo restante.
En la mayoría de los ataques, la ‘Lepra’ pagó especialmente caro su enorme ineficacia para tirar centros al área, pero paradójicamente sería también por esta vía que encontraría el tan buscado y ansiado gol.
Un córner desde la izquierda de Maroni terminaría con la pelota muerta en el punto de penal y Víctor Cuesta rompiéndole el arco a Mansilla.
A partir de allí, los de Lucas Pusineri se vieron obligados a buscar el arco rival y empezaron a tener llegadas de riesgo, pero en frente se encontraba un Newell’s más plantado y con el empuje de su gente.
Así las cosas, quedaría tiempo solamente para un tremendo golazo rojinegro, gracias a una memorable jugada de Chiaverano en la que partió desde atrás de mitad de cancha, dejó en el camino a los 4 defensores del ‘Decano’ y se la sirvió a Guch para que sin arquero marque su primer gol con la camiseta leprosa.
Fabbiani tiene apostadas todas sus fichas al partido de Copa Argentina del miércoles, pero necesitaba con urgencia conseguir un buen resultado ante sus hinchas y lo logró.
Sin disimular ninguna falencia, Newell’s obtuvo un triunfo clave para no despedirse de las posibilidades de clasificación, para mejorar el futuro y para llegar de la manera más óptima a San Luis. Una bocanada de aire en un contexto complicado.
jueves, abril 30

