La central nuclear de Gravelines, la mayor de Francia y una de las más grandes de Europa, tuvo que interrumpir por completo su actividad luego de que un enjambre de medusas obstruyera las bombas de agua de su sistema de refrigeración. El incidente, registrado entre la noche del domingo y la mañana del lunes, obligó al apagado automático de cuatro de sus seis reactores, mientras que los dos restantes ya estaban fuera de servicio por mantenimiento programado.
Según informó la compañía operadora EDF, el domingo 10 de agosto, entre las 23:00 y las 00:00 horas, las unidades 2, 3 y 4 se apagaron automáticamente en cumplimiento de los protocolos de seguridad. Horas después, este lunes por la mañana, la unidad 6 también fue desconectada.
En un comunicado, la empresa explicó que la suspensión de operaciones fue causada por la presencia masiva e imprevisible de medusas en los bidones de filtración de la estación de bombeo, ubicada en la parte no nuclear de las instalaciones. Por ello, se están realizando diagnósticos e intervenciones para restablecer el funcionamiento de forma segura.
Asimismo, EDF aclaró que el incidente no tuvo impacto en la seguridad de la planta, de sus trabajadores ni del entorno.
La central de Gravelines se encuentra en el norte de Francia y utiliza un canal conectado al mar del Norte para su refrigeración. En los últimos años, esta zona registró un aumento en la cantidad de medusas debido al calentamiento global de las aguas y a la proliferación de especies invasoras, fenómeno que se cree contribuyó a este episodio.

