La Policía del Chaco, en coordinación con diversas áreas especializadas, llevó adelante la “Operación Jazmín”, mediante la cual se desarticuló una red delictiva dedicada al grooming, coacción y distribución de material de abuso sexual infantil, con epicentro en la ciudad de Sáenz Peña.
La investigación se originó a partir de una denuncia radicada el 10 de mayo de 2025 por la madre de un menor de 12 años, quien descubrió en el celular de su hijo conversaciones con un perfil falso de Instagram. Bajo la identidad ficticia de una mujer, los responsables lograron que el niño enviara imágenes íntimas. Posteriormente, fue amenazado por WhatsApp por una voz masculina que decía conocer su domicilio y advirtió con hacerle daño a su familia si no continuaba enviando material.
A partir de allí, y bajo la conducción del Ministerio Público Fiscal, se desplegaron tareas investigativas por parte del personal de la Policía del Chaco, con análisis tecnológicos, rastreos de líneas telefónicas, actividad en redes sociales y plataformas digitales. Se identificaron tres personas como presuntos autores, quienes habrían operado desde dispositivos móviles en la zona de Presidencia Roque Sáenz Peña.
Allanamientos y resultados positivos
Este lunes, conforme a orden del Juzgado de Garantías de Sáenz Peña, se llevaron a cabo dos allanamientos simultáneos en domicilios vinculados a los sospechosos. Participaron el Departamento Cibercrimen División Ciberdelitos Contra la Niñez y Adolescencia, el Departamento Estrategia y Tecnicas Investigativa Interior Crio. Ppal. Ramón Darío Romero, y la División Investigaciones Complejas Sáenz Peña, Crio. Moreira Diego, bajo la fiscalización del fiscal Cesar Luis Collado, quien se encontraba en el lugar de los allanamientos.
El operativo resultó en el secuestro de dispositivos electrónicos que habrían sido utilizados para cometer los delitos, y en la aprehensión de un masculino y una femenina, quienes quedaron a disposición de la justicia.
Desde el Ministerio de Seguridad y la Policía del Chaco se destaca la coordinación efectiva entre áreas especializadas y se advierte sobre la importancia de la prevención y el monitoreo parental en entornos digitales, exhortando a la comunidad a denunciar de forma inmediata cualquier hecho sospechoso vinculado a delitos informáticos o abuso de menores.

