Mientras los bombardeos israelíes continúan en la Franja de Gaza, el hambre aumenta y el riesgo de propagación de enfermedades es inminente entre los gazatíes, alertó este jueves la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA).
El comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina, Philippe Lazzarini, recordó que durante más de tres semanas no entró ayuda humanitaria en ese territorio palestino asediado, lo que constituye el periodo más largo sin provisión de suministros a Gaza desde que empezó la guerra. “La humanidad está en su hora más oscura”, lamentó Lazzarini.
El comisionado general indicó que durante el alto el fuego llegaban a la Franja entre 500 y 600 camiones diariamente. “Pero ahora no llega nada”, contrastó. “Los padres no pueden encontrar comida para sus hijos. Los enfermos carecen de medicamentos. Los precios se disparan”, abundó con alarma.
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Lazzarini también se refirió a que la semana pasada se registró el día más letal del año y medio de guerra, con más de 500 muertos, entre ellos muchas mujeres y niños y otros ocho trabajadores de la UNRWA. Más de 140.000 personas se vieron obligadas a huir debido a las órdenes de evacuación israelíes y reiterar que la gente continúa buscando seguridad donde no la hay.
“El asedio debe levantarse y los cruces deben reabrirse para un flujo normal de ayuda humanitaria y suministros comerciales”, recalcó Lazzarini. Los organismos humanitarios almacenan decenas de miles de tiendas de campaña y cientos de miles de artículos de refugio esperando entrar en Gaza, mientras miles de familias obligadas a huir no tienen donde resguardase.
Mientras, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) alertó que cientos de miles de personas vuelven a estar en peligro de sufrir hambre y desnutrición aguda en la Franja de Gaza a medida que continúa el cierre de los países fronterizos a la entrada de ayuda y los recursos disminuyen y no llega nueva ayuda.
La persistente inseguridad y las severas restricciones de movimiento también dan lugar a interrupciones de las operaciones de asistencia alimentaria. El PMA y sus socios tienen más 85.000 toneladas de alimentos fuera de Gaza, listas para entrar si se reabren los cruces fronterizos. En tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) añadió que hay menos de 500 unidades de sangre disponibles, frente a las 8000 que hacen falta cada mes. La anestesia y las vacunas también se están agotando.

