Newell’s tuvo otra noche frustrante, fue la continuidad de una serie de partidos donde no se encuentra un equipo y mucho menos un esquema de juego. El DT Mendez no encuentra respuestas animicas y el final de su ciclo parece cosa juzgada.
El Rojinegro tenía la necesidad de ganar para calmar las aguas y asomar la cabeza del pozo futbolístico. Pero lejos de dejar todo, ofreció poco y en el complemento mostró una falta de ambición preocupante.
La Lepra parecía conformarse con los penales y lo peor estaba por llegar, de la ilusión de ganar la serie a la decepción total por la mala ejecución de los penales.
Dentro del tiempo regular, La Lepra no hizo los deberes. Pese a un primer tiempo entretenido, no fue capaz de llevarse puesto al peor equipo de la tabla anual. Ni siquiera tuvo ese empuje para demostrar la superioridad evidente que había entre planteles. Un limitado pero voluntarioso Central Córdova le plantó cara.
En el segundo tiempo se vio lo peor de Newell’s. un equipo sin convicción, resignado en sus posibilidades y esperando el final para ver si desde los doce pasos podía sonreír.
Ni los penales lo salvaron al equipo de Méndez. Los jugadores leprosos ejecutaron con una displicencia alarmante, todos anunciados, sin determinación, algunos ni siquiera le acertaron al arco. Por ello, la derrota fue lógica.
A Newell’s se le escapó una chance histórica en Copa Argentina. Tuvo una llave más que accesible y la desperdició, nuevamente. Preocupante presente, no hay reespuestas desde ninguna parte de la estructura. Una CD inoperante, un cuerpo técnico incapáz y un plantel limitado, con escasa jerarquía y muchas deficiencias. El combo es letal y no parece haber salida posible, más allá de la posible despedida de Méndez.
martes, mayo 12

