La Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Atsa) delegación Rosario denunció al director del Sanatorio Plaza, José María F., por haber agredido físicamente a dos delegadas del centro de salud. El origen de los golpes habría sido la concurrencia de las trabajadoras a la marcha del “Ni una menos”, que se realizó en pasado lunes en todo el país y tuvo su réplica en Rosario.
Para repudiar el hecho, Atsa convocó a una movilización en la puerta del Sanatorio, ubicado en Dorrego al 1550, a las 11.30 de este jueves.
En diálogo con Conclusión, la secretaria de la Mujer y Acción Social del gremio, Mabel Gallardo, explicó: “Este miércoles a la tarde mis compañeras fueron a hablar con el director del Sanatorio Plaza porque había un conflicto a raíz de que los delegados habían participado de la marcha del Ni una menos y él no estaba de acuerdo con eso. La charla empezó a ponerse bastante elevada de tono, pero normal, es habitual en la discusión con empresarios”.
“En un momento el doctor salió de su oficina y empezó a agredir a las chicas, que son dos dirigentes del Sindicato y delegadas del Sanatorio Plaza. Se ve que se exasperó demasiado y a una de mis compañeras de Atsa la agarró del brazo y cuando la quiso tomar del cuello la delegada se metió en el medio y terminó ligando también. Llegamos a la violencia física”, añadió Gallardo.
La dirigente de Atsa también mencionó que las agresiones no son nuevas, dado que el director del Plaza había expresado su intención de “agarrar a trompadas a la delegada”, a la que también había insultado llamándola “negra de mierda”.
“Decía que él pagaba el sueldo y se hacía lo que él decía, que en el directoria mandaba él. Había personas a las que atendía y otras con las que decidía no hablar. Todo eso veníamos aguantando, pero no nos asustaba porque estábamos acostumbrados a tratar con empresarios, pero nunca a este nivel”, apuntó la secretaria de la Mujer.
Al ser agredidas, las delegadas dieron aviso al Sindicato y, cuando los referentes gremiales se hicieron presentes en el centro de salud, se dio aviso a la policía. “Los agentes llegaron rápido –dijo Gallardo– pero se quedaron ahí, daban vueltas. Les pregunté qué esperaban para llevárselo, pero me dijeron que no lo podían sacar porque era una entidad privada. No nos movimos del lugar hasta que lo sacaron, obvio que hizo todo lo posible para no salir por la puerta de adelante sino por la de atrás. Terminamos todos en la Comisaría 2ª, pero teníamos entendido que a la madrugada lo iban a dejar salir”.
Desde Atsa Rosario aseguraron que avanzarán con “todos los pasos legales que correspondan”, al tiempo que detallaron que, antes de que estalle este conflicto, las delegadas tenían previsto reunirse este jueves con autoridades del gremio para hablar de la violencia verbal y psicológica que venían sufriendo por parte de José María F.
sábado, mayo 9

